miércoles, 23 de junio de 2021

La autoaceptación

 

La Autoaceptación

Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido. Proverbios 3:12

Quizás has estado luchando con el aceptarte a ti mismo. Ves las áreas de ti mismo donde el cambio es necesario. Deseas ser como Jesús. Sin embargo, es muy difícil para ti pensar o decir: «Me acepto.» Sientes que hacerlo sería aceptar todo lo que está mal en ti, pero ese no es el caso. Podemos aceptarnos y abrazarnos a nosotros mismos como la creación única de Dios, e incluso que no nos guste todo lo que hacemos.

Dios nos cambiará, pero ni siquiera podemos comenzar el proceso de cambio hasta que este tema de la autoaceptación se resuelva en nuestras vidas. Cuando realmente creemos que Dios nos ama incondicionalmente tal y como somos, entonces estaremos cerca de Él y estaremos dispuestos a recibir Su corrección, que es necesaria para el verdadero cambio.

El cambio requiere correcciones; las personas que no saben que son amadas, tienen dificultades para recibir corrección. La corrección es simplemente Dios dándonos dirección divina para nuestras vidas. Él nos está guiando hacia cosas mejores, pero si somos inseguros, siempre nos sentiremos condenados por la corrección, en lugar de abrazarla con alegría.

Dios no aprueba todas nuestras acciones, pero nos ama y aprueba como Sus amados hijos.

Ten paciencia contigo mismo. Sigue adelante y cree que estás cambiando todos los días.

sábado, 29 de mayo de 2021

Plan de Salvación


 Dios te ama!!!

Haz de Dios Tu «Única Cosa»

 

Haz de Dios Tu «Única Cosa»

Una sola cosa le pido al Señor, y es lo único que persigo: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y recrearme en su templo. Salmos 27:4

La vida no se supone que sea complicada. Jesús no murió para que tengamos una vida complicada, frustradas y miserables. Juan 10:10 dice Él murió por nosotros para que tengamos vida y en abundancia. En el minuto que todo se complica, te roba la alegría. Necesitamos aprender cómo dejar de estresarnos y dejar de vivir un estilo de vida excesivamente ocupada.

El estilo de vida opuesto es uno de simplicidad. La simplicidad significa «Consistencia en una sola cosa, sin mezclar». Dios ha tratado conmigo acerca de vivir una vida más simple. Él me ha demostrado que la única forma de hacer esto es simplemente estar en una “única cosa».

Dios solo quiere que estemos por Él. Nos dice en Su Palabra que no heredaremos Su reino si no vamos a Él de manera muy simple como niños pequeños y decir: «Yo creo».

Esto suena casi demasiado fácil, y es posible que tú quieras complicarlo … pero no! El plan de Dios para ti es simple. Puede que no tenga sentido en tu mente, pero no hay nada complicado con respecto a Dios, y Él no quiere que tú seas complicado.

Acércate a Él hoy, diciendo: «Yo creo.” Haz de Él tu «Única Cosa”

Oración Final:

Dios, yo creo en Ti. No quiero vivir agobiado por complicaciones, así que hoy, busco una vida de simplicidad al hacerte la «Única Cosa” que busco. Guíame en Tu simple plan para mí.


martes, 8 de septiembre de 2020

Un regalo cada día

 

“Este es el día que hizo el Señor; Nos gozaremos y alegraremos en Él”.

El tiempo se   divide en pasado, presente y futuro pero Dios quiere que nosotros vivamos el presente; disfrutando de su misericordia  cada día  y qué curioso que para el tiempo actual, es decir; el que estamos viviendo se le llama presente, como le llamamos a los regalos y si lo analizamos es realmente un regalo que nos da Dios  cada  día para que le glorifiquemos con nuestras vidas.

El Señor no quiere que desperdiciemos nuestra vida volviendo al pasado como dice Isaías 43: 18  No debemos añorar el pasado  Él nos da cada día una nueva oportunidad de ser mejores que ayer.

Tampoco quiere que perdamos nuestro tiempo afanándonos demasiado por el futuro,  que cada día trae su propios problemas  (Mateo 6: 25- 34).Esto no quiere decir, que no debemos ser previsores y trabajar para un futuro si lo tuviéramos, pero no quiere que  nos preocupemos de eso y perdamos nuestro enfoque.

Dios quiere que aprovechemos bien el tiempo, que ayudemos cuando tengamos la oportunidad, que les demostremos amor al prójimo. Que dominemos esos impulsos  de llenarnos de ira y rencor, que cuando vamos a corregir lo hagamos con misericordia y verdad, que no andemos hablando mal de las personas, o quejándonos por todo. Nuestro Padre quiere que le agreguemos valor a las vidas de otros, que  cuando se acercan a nosotros tengamos algo que mostrarles sobre Dios ya sea con nuestras palabras o nuestros hechos.

El Señor quiere que vivamos agradecidos y alegres por cada día que Él nos regala y no olvidemos que sus misericordias son nuevas cada mañana (Lamentaciones 3: 22-23) Él tiene el poder para que nosotros vivamos cada día como si fuera el ultimo de nuestras vidas, porque el pasado ya no existe y el futuro tan solo le pertenece a Dios.

Recuerda: el presente que Dios nos da, es para darle la gloria y honra a Él.

Vivamos sabiamente.

martes, 1 de septiembre de 2020

Dios tiene mucho que decir

 


Jesús hizo también muchas otras cosas, tantas que, si se escribiera cada una de ellas, pienso que lo libros escritos no cabrían en el mundo entero. (Juan 21:25)

Dios tiene muchas cosas que quiere revelarnos como Sus hijos. Si queremos que el escuchar a Dios sea una forma de vida, debemos ser obedientes a Él cuando nos hable. Cada vez que escuchamos y obedecemos, aumenta nuestra sensibilidad a la voz y al corazón de Dios.

Tenemos la oportunidad de ser lo que me gusta llamar aprendices de por vida. Quiero aprender algo todos los días de mi vida. Nuestro caminar con Dios es un viaje continuo. Es pesado el que necesitamos escuchar de Dios y ser guiados por Su Espíritu. El Espíritu Santo tiene algo que enseñarte hoy y todos los días. No solo lee la Biblia para sentir que has cumplido con tu deber del día, sino acéptala con el deseo de aprender algo que no sabías. El Espíritu Santo es nuestro Maestro, y creo que Él tiene algo especial para nosotros cada día si abrimos nuestros corazones y escuchamos. Deja que el grito de tu corazón sea: «Dios, quiero aprender más y más sobre Ti y Tus caminos, y quiero obedecerte a la brevedad.»

LA PALABRA DE DIOS PARA TI HOY:

Estás aprendiendo y creciendo en Cristo todo el tiempo. Mira qué tan lejos has llegado, no solo mirar qué tan lejos aún tienes que llegar.

viernes, 14 de agosto de 2020

Brotes de esperanza

 

Leer: Isaías 35:1-4

La Biblia en un año: Salmos 89–90; Romanos 14

Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa (v. 1).

En Filadelfia, Estados Unidos, cuando lotes llenos de maleza fueron limpiados y embellecidos con flores y árboles, los vecinos también florecieron en su estado mental general. Esto fue especialmente cierto en personas con problemas económicos.

La doctora Eugenia South, profesora de la Universidad de Pennsylvania y coautora de un estudio sobre el tema, afirmó: «Hay una creciente evidencia de que los espacios verdes ejercen un impacto en la salud mental, y esto es particularmente importante en personas de los barrios más pobres».

Los oprimidos israelitas renovaron su esperanza con la visión del profeta Isaías sobre la restauración que Dios obraría en ellos. En medio del profetizado juicio, comunicó esta hermosa promesa: «Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa. Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo» (Isaías 35:1-2).

Cualquiera que sea nuestra situación hoy, también podemos alegrarnos en las hermosas formas en que nuestro Padre celestial restaura nuestra esperanza. Cuando estamos desanimados, reflexionar en su gloria y esplendor nos incentiva. «Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles», alentó Isaías (v. 3).

Que el solo ver las flores creadas por Dios renueve nuestra esperanza. — Patricia Raybon


Dios, gracias por el esplendor de tu creación.
Cuando te sientes desesperanzado, ¿cómo sueles reaccionar? ¿Cómo podrías recuperar la esperanza en Dios disfrutando de su creación?

martes, 16 de junio de 2020

Ir al punto

No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. (Filipenses 4:6)

Recuerdo un momento durante mi caminar con Dios cuando Él me desafió a hacer un esfuerzo para pedirle lo que quería y necesitaba en la menor cantidad de palabras posible. Tenía la mala costumbre de hablar demasiado cuando oraba. Seguía y seguía porque tenía la idea equivocada de que las oraciones cortas no eran buenas oraciones. Por supuesto, las oraciones largas también son buenas oraciones, si son sinceras y necesarias.
Cuando Dios me desafió a hacerle mis peticiones con la menor cantidad de palabras posible, simplemente me pidió que fuera concisa y al punto y luego esperar en Él un poco antes de pasar a la siguiente cosa por la que necesitaba orar. Cuando lo hice, no podía creer el aumento de poder que vino a mi vida de oración. Hasta el día de hoy, cuando oro de esa manera, siento más poder y presencia del Espíritu Santo que si sigo y sigo y sigo y sigo. He aprendido que algunas de las oraciones más poderosas y efectivas que puedo orar son cosas como: «Gracias, Señor», «Oh, Dios, necesito Tu sabiduría», «Dame fuerzas para seguir adelante, Señor» o » Te amo, Jesús «. Y quizás el más poderoso de todos:»¡Ayuda!!!!!!!» ¿Ves? Solo unas pocas palabras nos conectarán con el cielo cuando le pedimos al Señor que actúe en nuestro favor. No es la duración de nuestras oraciones lo que las hace efectivas, sino la sinceridad y la fe detrás de ellas.
LA PALABRA DE DIOS PARA TI HOY:
La calidad siempre supera a la cantidad, incluso en la oración.

La Iglesia la Buena Semilla

La Iglesia la Buena Semilla de Durazno-Uruguay ubicada en Wilson Ferreira Aldunate esquina Morquio, desde hace más de cincuenta años marca...