sábado, 30 de mayo de 2020

"La confianza en la Oración"


Asa fue hijo del rey Abías quien gobernó Judá durante el reinado de Jeroboam en Israel, sucedió en el trono cuando su padre murió. Desde el comienzo de su reinado hizo lo que era bueno y agradable a los ojos del Señor su Dios. Quitó la idolatría de su vida y del pueblo. Era un hombre que buscaba a Dios y hacía que el resto del pueblo también lo hiciera.  Producto de ello, el pueblo tuvo un período de paz de largos años, donde reconstruyó las ciudades destruidas en Judá y nadie se atrevió a hacerles frente porque el Señor los respaldaba.

Después de un tiempo de paz, Asa enfrentó un tiempo de guerra, todo parecía ir en contra de él. Un ejército de un millón de soldados al mando de un etíope llamado Zera estaba frente a Asa y el pueblo. El panorama no se veía nada bien, las circunstancias  empeoraban porque el enemigo era mayor en número y cada vez estaba más cerca.
Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre. 
2Crónicas 14:11

Tres enseñanzas que debemos tomar en cuenta en nuestras oraciones:

1.- Reconoce que solo no puedes: ¡Ayúdanos, Señor y Dios nuestro! Reconocer tu incapacidad no es sinónimo de debilidad, al contrario, es darle fuerza a la debilidad por medio del Todopoderoso. Es decirle: Señor! Yo solo no puedo, mis fuerzas no son suficientes, pero sé que en ti saldré victorioso de este problema!

2.- Confía en Dios y pelea en Su nombre: Confiamos en ti y en tu nombre hemos venido contra este ejército. Tener fe es lo más importante en una oración, porque sin fe es imposible agradar a Dios. Por lo tanto no la pierdas y enfrenta tu problema en el nombre de Jesús.

3.- Declara el Poder de Dios frente a tus circunstancias: Tú Señor eres nuestro Dios. ¡Muéstrate que nadie puede oponerte resistencia! Decir que Dios es Todopoderoso, es decirle a tu enemigo, que no es nada delante del Señor. Por lo tanto,   no dejes de adorarlo mencionando la grandeza de su poder.
Sin lugar a dudas una oración sincera y humilde siempre será respondida. Porque los oídos del Señor están atentos al clamor de su pueblo. 
“Y Jehová deshizo a los etíopes delante  de Asa y delante  de Judá; y huyeron los etíopes.” 2 Crónicas 14:12

Siempre recuerda esto, que la oración es una de nuestras armas más poderosas para enfrentar al enemigo. No dejes de orar, porque todo lo que pidas en oración creyendo lo recibirás.




martes, 26 de mayo de 2020

Poder para tu vida

Una cosa ha dicho Dios, y dos veces lo he escuchado: Que tú, oh Dios, eres poderoso. (Salmos 62:11)


Creo que la oración, simplemente hablar con Dios y escucharlo hablar con nosotros, es uno de los mayores poderes disponibles en todo el universo. Esa es una afirmación audaz, dados los otros tipos de poder que están disponibles hoy en día, pero estoy convencida, sin ninguna duda, de que es cierto. Cuando pensamos en la energía nuclear o atómica, pensamos en fuerzas mayores de lo que podemos imaginar. Cuando pensamos en un automóvil o una motocicleta, nos damos cuenta de que tienen poder.
Pero incluso el poder terrenal más fuerte no es nada comparado con el poder de Dios. El poder que conocemos en el mundo físico es natural, pero el poder de la oración es espiritual. La oración libera el poder del Dios todopoderoso en nuestra vida diaria y el poder de la oración nos conecta con el poder de Dios: Y es por eso por lo que es una fuerza mayor que cualquier otra cosa.
El poder de la oración puede mover la mano de Dios. Él puede cambiar el corazón de un individuo, liberar a una persona de la esclavitud y el tormento, anular las decepciones y las devastaciones, romper el poder de una adicción o sanar las emociones de una persona. El poder de Dios puede restaurar un matrimonio, impartir un sentido de valor y propósito, traer paz y alegría, otorgar sabiduría y hacer milagros. Y el asombroso y tremendo poder de Dios, el mayor poder del universo, se libera en nuestras vidas a través de la simple y creyente oración.
LA PALABRA DE DIOS PARA TI HOY: Usa la oración para liberar el poder de Dios en tu vida.

sábado, 23 de mayo de 2020

Orando las oraciones de Dios

Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra! (Isaías 55:9)

Creo que una de las razones por las que a veces nos sentimos insatisfechos en oración o con la sensación de que no hemos «terminado» de orar por un asunto, es porque gastamos mucho tiempo solo orando nuestras propias oraciones. Pero te digo, hay una mejor, más alta, más efectiva forma de orar las oraciones de Dios. Para ser honesta contigo, si yo estoy orando mi oración, puedo orar por algo durante quince minutos y aún sentirme como que no he terminado; pero si estoy siendo guiada por el Espíritu Santo y orando a Dios, puedo orar dos frases y sentirme completamente satisfecha.
Encuentro que cuando oro oraciones guiadas por el Espíritu, generalmente son más simples y más cortas que las mías. Ellas son directas, al grano y al punto. Me siento satisfecha de que la tarea esté completa cuando oro a la manera de Dios en lugar de mi propia manera. Cuando oramos a nuestra manera, a menudo nos enfocamos en orar por cosas y circunstancias carnales, pero si somos guiados por Dios nos encontraremos orando por cosas eternas como la pureza de nuestro pensamientos y motivaciones y una relación más profunda con Dios. Pídele a Dios que te enseñe a orar Sus oraciones en lugar de las tuyas y disfrutarás la oración mucho más.
LA PALABRA DE DIOS PARA TI HOY:
Ora las oraciones de Dios, no tus oraciones.

martes, 19 de mayo de 2020

En cualquier momento, en cualquier lugar

Oren sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17)

Podemos orar en cualquier momento y en cualquier lugar. Nuestras instrucciones son «orar en todo momento, en cada ocasión, en cada estación» y «ser incesante en la oración», pero sabemos que no podemos pasar todo el día en un rincón hablando y escuchando a Dios. Si lo hiciéramos, no podríamos vivir nuestras vidas. La oración debe ser como respirar, regular, fácil, y debemos orar en el camino de nuestra vida como parte de la forma en que vivimos. De hecho, así como nuestras vidas físicas son sostenidas por la respiración, nuestras vidas espirituales deben mantenerse en oración. Podemos orar en voz alta o podemos orar en silencio. Podemos orar sentados, de pie o caminando. Podemos hablar y escuchar a Dios mientras nos movemos o mientras estamos quietos. Podemos orar mientras estamos de compras, esperando una cita, participando en una reunión de negocios, haciendo las tareas domésticas, conduciendo o dándonos una ducha. Podemos orar cosas como: «Gracias, Señor, por todo lo que estás haciendo», o «Dios, necesito que me ayudes», o «Oh, Jesús, ayuda a esa señora de allí que se ve tan triste.» De hecho, este enfoque de la oración es la voluntad de Dios. Satanás quiere que posterguemos, esperando que olvidemos orar. Te animo a orar de inmediato cuando algo llega a tu corazón. Esto te ayudará a estar cerca de Dios todo el día.
LA PALABRA DE DIOS PARA TI HOY:
Acostúmbrate a una comunicación constante con Dios.

La Iglesia la Buena Semilla

La Iglesia la Buena Semilla de Durazno-Uruguay ubicada en Wilson Ferreira Aldunate esquina Morquio, desde hace más de cincuenta años marca...